Estimados compañeros,
mi cliente, como asegurado de una póliza de salud, me expone el siguiente tema:
tras una semana de tratamiento ambulatorio en la que no mejoraba, su familia le acompaña urgencias de la clínica donde normalmente le atendían en base a su contrato de seguro de salud privado. Allí le diagnostican una neumonía y aconsejan a la familia quedarse ingresado en la UCI. Ante la duda de si ello estaba cubierto por la póliza, un familiar se pone en contacto telefónico con la compañía en el número 902 y un señor (que se identifica con su nombre y apellido) le dice que en virtud de lo expuesto sí que está cubierto el ingreso hospitalario, por lo que la familia decide dejarlo allí ingresado en lugar de llevárselo a la Seguridad Social.
Al cabo de los días y tras el alta, la clínica privada les comunica que la factura por la estancia la tienen que pagar mis clientes porque la compañía no ha autorizado el ingreso del asegurado en la clínica.
En copia que tengo en mi poder para el tomador del seguro (que no veo que esté firmada por el tomador) aparece que no se cubren ni las intervenciones quirúrgicas ni las hospitalizaciones de ningún tipo.
Me planteo qué puedo hacer en este momento:
¿Envío burofax a la compañía exponiendo el tema y reclamando la cantidad resultante de la factura por estar autorizado el ingreso por teléfono y diciendo que en caso contrario deberán aportarnos la gravación de la llamada realizada por el familiar a la fecha del ingreso, así como copia de las condiciones generales y particulares firmadas por el tomador del seguro para comprobar que existe justificación para la negativa al pago de la factura?