Recientemente me presenté a una prueba online para una bolsa de trabajo dependiente de la Administración.
Me resultó inaudito, ya que no confío en que así se pueda justificar de manera válida que quien hace ese examen es realmente el candidato y por tanto se pruebe la idoneidad de esa persona para cumplir sus obligaciones laborales.
Como única medida de seguridad, un código enviado al móvil para acceder al examen. Las trampas están servidas y nos jugamos todos nuestro dinero como contribuyentes.
¿Qué diría la Ley al respecto?